Plataforma de Sostenibilidad Integral Agroalimentaria - Redsostal
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El recorrido de los supermercados para una producción y consumo responsable

 24/07/2019

María Martínez-Herrera, responsable Medioambiente de ASEDAS (Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados).

Uno de los grandes pasos que han dado los supermercados para contribuir a una producción y consumo responsable ha sido la reducción de la utilización del plástico en los diferentes centros.

La distribución con base alimentaria valora y comparte, y siempre lo ha hecho, los objetivos de la Directiva Europea 2015/720, que obliga a los estados miembros a reducir el uso de bolsas de plástico de un solo uso por habitante y año. Tanto es así que, mucho antes de la promulgación de esta norma, los supermercados fueron pioneros en la reducción de este tipo de bolsas por habitante y año, lo que sitúa a España en un lugar privilegiado para cumplir los objetivos de la norma europea, tal y como se refleja en el siguiente gráfico. 

ASEDAS blog Redsostal bolsas de plástico
ASEDAS blog Redsostal bolsas de plástico María Martínez-Herrera, responsable Medioambiente ASEDAS

La Directiva Europea para la reducción de bolsas de plástico solicita a los estados miembros la adopción de medidas que garanticen, a 31 de diciembre de 2019, que el nivel de consumo anual no supere las 90 bolsas de plástico ligeras por persona y, a 31 de diciembre de 2025, 40 bolsas de plástico ligeras por persona, o un objetivo equivalente expresado en peso. Esto significa que España, después de la aprobación del Real Decreto 293/2018 sobre reducción del consumo de bolsas de plástico aprobado en mayo de 2018, seguramente ya esté cumpliendo los primeros objetivos. El R.D. recoge que ninguna empresa puede regalar las bolsas. Además, la mayoría de los distribuidores ha optado por bolsas reutilizables o de otros materiales, entre ellos plástico 50 o 70% reciclado.

El principio de la concienciación ciudadana a través de los supermercados para la reducción y el buen uso de estas bolsas comenzó, en todo caso, mucho antes de la adopción de estas medidas obligatorias. Nos podemos remontar a una década atrás gracias, entre otras medidas, a la autorregulación de las empresas de distribución. Un claro ejemplo son los acuerdos voluntarios que ASEDAS y las asociaciones regionales de supermercados firmaron con un gran número comunidades autónomas. La idea se extendió rápidamente por los supermercados de toda España y el resultado fue la reducción de más del 85% del uso de bolsas de plástico de un solo uso por parte de los consumidores. Estos han adquirido ya el hábito de acudir a hacer sus compras con otro tipo de bolsas que reutilizan durante años. Se trata, sin duda, de un caso de éxito que ha sido posible gracias a algo fundamental: la capacidad de las empresas de supermercados para elegir las herramientas que mejor se adaptaban a las características de sus negocios y de sus clientes para cumplir con los objetivos estipulados.

En la actualidad, el desarrollo de la economía circular se impone como una necesidad medioambiental, social y económica y, por tanto, los supermercados tienen que seguir avanzando en el camino iniciado hace nueve años. En este sentido, otra línea de actuación de los supermercados es el análisis de los usos y posibles sustitutos de las bolsas muy ligeras de plásticos, que se usan en las secciones de productos frescos. Estas bolsas están excluidas de los objetivos de reducción que la directiva marcó a los países para su cumplimiento en 2019 y 2025. Sin embargo, España si aprobó una serie de medidas para este tipo de bolsas. Aquí el problema es otro, ya que su uso está muy ligado a la seguridad alimentaria, especialmente en el caso de los productos a granel de alimentación -sobre todo de origen animal- y su mejor tratamiento después de su utilización por parte del consumidor.  

AsEDAS blog Redsostal bolsas de plástico

Uno de los problemas de las medidas propuestas para las bolsas muy ligeras reside en que la única solución no puede ser un cambio de material, algo que no está justificado medioambientalmente. Entre las dudas que plantean a medio plazo las bolsas compostables cabe mencionar la más relevante: para una gestión adecuada del plástico compostable sería necesaria la implantación previa de la recogida selectiva de residuos orgánicos en todo el territorio nacional. La misma está prevista para los próximos años, empezando en 2020, pero es recomendable no generar desfases en el sistema que puedan derivar en la producción de residuos sin las infraestructuras suficientes para tratarlos. A falta de medio año, todo indica que la recogida de orgánico y una buena concienciación hacia el consumidor de lo que es un plástico compostable no llegará a tiempo en 2021, cuando los supermercados no puedan utilizar plástico convencional en las bolsas de sección y sólo plástico compostable u otros materiales.
 
Están surgiendo alternativas que ya se pueden encontrar en las secciones de frescos de muchas enseñas, como las bolsas de papel reciclado y/o con certificación FSC (Forest Stewasrdship Council), las bolsas de plástico reciclado procedente de los propios residuos de las tiendas y de los almacenes y las bolsas de malla reutilizables, lavables, ligeras y resistentes. Se calcula que estas acciones suponen unos ahorros medios de más de 800 toneladas de plástico al año por enseña. Es interesante destacar que todas estas bolsas se cobran, lo que supone un incentivo a la reutilización que, como se ha visto, resulta muy eficaz, pero sin perder de vista el objetivo último de la directiva: reducción y buen uso de las mismas.
 
El compromiso de los supermercados por la reducción de materiales, la reutilización y el reciclado es firme. Hace una década fueron palanca de cambio en relación con las bolsas de plástico de un solo uso de la línea de caja y ahora están preparados para serlo en el caso de las bolsas de sección. Para ello, necesitan poder implementar sus propias soluciones para que éstas cumplan el doble objetivo de ser respetuosas con los productos que comercializan garantizando la seguridad alimentaria y de avanzar en la implementación de la economía circular.